
e historias fantásticas. Al crecer,
y ser devorados por la realidad desilusionante
dejamos de creer.
Pero al madurar,
no solo volvemos a creer,
encontramos un modo distintivo
de llevar nuestros sueños a la realidad
y nos atrevemos a cumplirlos.
PIEL DE ORO, ROJO ENFERMO, EL AMOR AMBIDIESTRO, DE LA LUZ HACIA EL OBSCURO, DEL OBSCURO HACIA LA LUZ, TODO NUEVO. RESPIRARSE, EMBORRACHAR, MORIR Y SEGUIR VIVIENDO... (Magia Veneno de Catepecu Machu)












Tus ojos que olvidan a su dueño,
mi boca que abandona a mi amo.
Son fugitivos de una noche en cautiverio,
criminales en libertad extasiados.
Me dicen que amarte es un delito,
traición en tu cama el acostarme.
Entonces valiente yo les digo,
considerenme culpable.

Tu lugar no es aquí, encuéntralo. Debes ceder, deja esa carga que traes, no sufras más, abre tus manos y suéltate, déjalo ir. No te preocupes de caer o golpear que aquí estoy yo contigo. Suelta la rabia contra aquellos que de ti hicieron un infierno, verás como es mejor que seguir agonizando. La felicidad es proporcional al esfuerzo que se lleva a cabo en ella, no puedes solo ponerte de rodillas por la sonrisa de alguien mas. Levántate y anda, que en la indiferencia no hay beneficio ni lucro por el cual sacrificarse. No busques felicidad en medio de dolor y sufrimiento porque no hay y no se trata de eso, pero bien puedes sufrir sabiendo y aceptando que no morirás de antemano ni matarás en vano. El amor cuando no se completa se siente morir, pero no significas que lo estés todavía. Puedes tratar de cerrar los ojos y desear dejar de sentir, pero al final no lo llevas a cabo. El suicidio es para los valientes que se atreven escapar del amor; y ahí amigo mío si eres diferente de los presentes. Puedes fingir agonizar de amor, o puedes fingir estar bien; finge hasta que se vuelva realidad. ¡¿Y quien sabe?! en una de esas hasta dejas de mentir. Es el consejo que te doy y tal vez así, solo tal vez, encuentres la fuerza para resucitar.
Lex.

Tienes miedo Pedro, tienes miedo de avanzar, de seguir, de no mirar atrás, de olvidar, de encontrar algo que te sorprenda, algo mejor. Vives creyendo que lo que tienes es suficiente, que lo que has encontrado basta, que estás conforme y satisfecho. Y eres culpable por eso, eres culpable de hacer del dolor placer, culpable de disfrazar la miseria en abundancia, culpable de enmascarar la conformidad con gratitud, culpable de quedarte en el camino como estatua de sal. Dices ser humilde en el amor, pero no pasas de mediocre. Sabes que puedes dar mas de ti, sabes que puedes exigir mas, pero te aferras al pobre lugar en el que te encuentras; quedándote hasta el final, haciéndote el mártir ¿que no ves que no lograrás mas allá de un final fatal? ¡Que no tiene caso! Pues no lograrás nada construyendo una historia llena de miseria que será olvidada, como todo desperdicio, se irá a la mierda. Así como las olas borran las huellas en la arena, así como el sol seca las gotas de la lluvia, lejos de ser santificado o glorificado por tu sacrificio, por tu entrega fiel y leal, serás olvidado; ya aprenderás del amor con el que tanto te justificas que solo hay una cosa segura en el y esa es que te cambia la vida, nunca vuelves a ser el mismo, te conviertes en otro.
No temas hacerte grande y buscar cosas mejores. La resignación no es rendición, la resignación no es derrota, la resignación es cambio, la resignación es dirección. Busca la dicha hijo mío no te des por vencido, lejos de alimentar la vanidad de aquellos que solo vacían tu alma. El verdadero amor cuando se da no se pierde, se multiplica en los corazones. No regales tu corazón eso no es amor, mejor compártelo. Encontrarás maravillas como jamás antes viste, descubrirás que la felicidad no es dolor, vivirás momentos eternos, sentirás como se llena tu espíritu de plenitud y probarás la grandeza del cielo. Solo entonces entenderás que aquello que hoy te parece imposible siquiera de imaginar es un hecho, una realidad. Y ahora que la culpa no te ahogué, ve y pídele perdón a tu corazón que tanto daño le has hecho, se honesto contigo mismo y purifica tu espíritu del poco valor que le has dado, sigue tu camino hijo mío que aun queda mucho por recorrer.
Lex



A ciegas -Federico Taboada